A raíz del terrible accidente aéreo del otro día en Barajas, la mayoría de informativos, en televisión o escritos. Incluidos los supuestamente "serios", han dado rienda suelta al morbo.

Una vez explicada la noticia, que se explica rápido, se dedican a enseñarnos gente llorando, familiares destrozados, vemos a reporteros persiguiendo a parientes de las víctimas por el aeropuerto armados con micrófonos y cámaras. Nos cuentan el terrible drama de cada familia y nos recuerdan una y otra vez lo dura que será su vida a partir de ahora.

En resumen, se recrean en la desgracia con el objetivo de subir la audiencia y sin importarles los sentimientos de las víctimas y sus allegados.

No importa si sus lágrimas aportan algo a la noticia. Mientras lloren delante de su cámara todo va bien.