En Bangkok, la señorita Khemjira Tanpaiboon, dedicada a la prostitución por internet, ha sido condenada por engañar a un cliente sobre su físico. Por lo visto, el señor en cuestión se encontró, cuando acució a la cita, con una mujer gordísima, nada que ver con lo que le habían prometido por internet.

Además va la tía y se ofende hasta el punto de que lo amenaza con avisar a su mujer por teléfono si la rechazaba.

Al final, con tanto lío, juicios y noticias, la mujer del cliente acabaría enterándose. Y la prostituta mentirosa, condenada.