Esta vez sin Esteso, pero con un guión digno de los mejores años de la famosa pareja. Andrés en solitario, cual llanero justiciero, entró disfrazado en el bufete de sus propios abogados. Iba armado con una pistola falsa y un spray de autodefensa.
Vamos, que sólo faltaba una escena de tías corriento con las tetas al aire.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados