Aquí uno puede ir al futbol a insultar, abuchear y decirle cualquier cosa a los futbolistas. Se puede uno cagar impunemente en la madre del árbitro. Se puede pedir la dimisión a gritos de cualquier presidente de un club. Incluso, si se tercia se podría insultar sin problemas al presidente del gobierno democráticamente elegido.
Pero al Rey, no se le puede ni silbar.
Tamaña insolencia justifica incluso la censura de la que muchos fuimos testigos. Luego te ponenel himno en el descanso cuando ha tenido tiempo de sobra de elegir las imágenes que venían bien para el caso (como la de un tipo con camiseta del Bilbao escuchando en himno en pie y con la mano en el corazón).
No vaya ser que alguien se entere de que en un estadio repleto de catalanes y vascos alguien abucheó al hombre más campechano de España.
No es coña: Julián Muñoz, ex alcalde de Marbella (y ex otras cosas) será uno de los ponentes en el curso sobre "periodismo y corrupción política" que se impartirá en los Cursos de Verano de Aranjuez.
Desde luego pocos ponentes más expertos en el tema podrían haber encontrado
La prensa nacional se hace eco de la importantísima noticia de ayer. La cantante y modelo Carla Bruni tuvo a bien hacernos el honor de visitarnos. Departió con nuestra elegantísima princesa, lució palmito y habló de arte.
La señora Bruni viajó acompañada de su marido que, por lo visto, es presidente o primer ministro o algo de Francia, según cuentan.
Me acabo de enterar de que las empresas de moda flamenca verán reducida su producción hasta un 60% a causa de la crisis (que, como sabemos, es la causa de todos los males).
Hombre, a mi no me parece tan raro, un traje de flamenca, muy de primera necesidad no es.